Seguridad Alimentaria y cómo se pueden evitar las pérdidas y desperdicios

Seguridad Alimentaria y cómo se pueden evitar las pérdidas y desperdicios

Autor: Fernando Vio y Carmen Gloria González
Fecha: Octubre 2015

Según la FAO, seguridad alimentaria se expresa cuando las personas tienen en todo momento acceso físico y económico a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos, para satisfacer sus necesidades alimentarias y sus preferencias, con el fin de llevar una vida activa y sana.

Según la FAO, seguridad alimentaria se expresa cuando las personas tienen en todo momento acceso físico y económico a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos, para satisfacer sus necesidades alimentarias y sus preferencias, con el fin de llevar una vida activa y sana. Para ello tiene que existir disponibilidad de alimentos, o sea existencia de los alimentos en la región o país y acceso a los alimentos, ya sea físico o económico. Los alimentos deben ser inocuos, es decir libres de elementos tóxicos o microorganismos que pueden causar enfermedad al ser humano y animales, y su producción no debe afectar al medio ambiente. Además, deben existir en cantidad y calidad suficientes, según las necesidades de cada persona y para todas las personas.

El problema es que en el mundo hoy día existe lo que se llama la “doble carga de enfermedad”, es decir, 165 millones de niños que están malnutridos y no pueden alcanzar su potencial de crecimiento y desarrollo cognitivo, y por otra parte, mil cuatrocientos millones de personas están con sobrepeso y obesidad. Ambos problemas significan una gran carga de enfermedad para la sociedad, que pone en riesgo su desarrollo futuro. Solo en Chile, de los 17 millones de habitantes, hay más de 10 millones que están con sobrepeso y obesidad.

A lo anterior se suma la pérdida de alimentos, que es la disminución de la masa de alimentos para consumo humano en cualquier punto de la cadena productiva, ya sea durante la producción, post cosecha, almacenamiento y transporte, y los desperdicios que se producen durante la distribución y consumo, por el comportamiento de vendedores mayoristas y minoristas, servicios de venta de comida y consumidores que desechan alimentos que aún tienen valor.

Fuente: Revista Indualimentos N° 95, Octubre 2015

¿Fué útil esta información?